un extracto de Anahata
Por examinar el corazón espiritual podemos entender las razones por las limitaciones del
concepto egocéntrico del “yo” que distorsiona el reflejo puro de consciencia infinita
(“Hunab Ku” in Tantra Maya o lo que llaman “Shiva” o “Atman” en tantra de la india) en
las mentes de los seres humanos. En el corazón espiritual o Vórtice Anahata existe el
raíz de las problemas de la consciencia moderna dividida y fragmentada pero también la
capacidad de compasión y unión con el verdadero “Yo-Testigo” adentro. Todas las
expresiones de los llamados “vórtices” se equilibren por comprender el corazón
espiritual, lo que los yogis llaman el Chakra Anahata.
Yo prefiero usar la palabra “vórtice” en vez de “chakra.” El concepto tradicional del Chakra
Anahata es un flor de loto con 12 pétalos. Cada “pétalo” es literalmente un vórtice
energético girando fuera del vórtice mayor, o “lotus,” como muchos tornados pequenos
que juntan para formar un vórtice gigante. Estos pétalos o vórtices menores son conocidos
como vrttis- vórtices de energía mental. Estos vrttis vibran todo el cuerpo y la mente y los
califican para expresar estados particulares de pensamiento y emoción. Vrittis son la
inteligencia fundamental detrás de nuestros pensamientos y sentimientos, la programación
oculto de la vida cognitiva y emocional humano que vibran todo del sistema mente cuerpo.
Son los agentes cuanticas que vibran tras de nuestra fisiología. El Vórtice Anahata esta
ubicada en el centro del pecho. Es sutil como los vórtices superiores con sus tendencias
cognitivas mas finas, pero al mismo tiempo tiene cualidades grosos como los vórtices
inferiores que expresan tendencias más instintivas e egocéntricas.
Hasta antes del Vórtice Anahata, el ser humano no es sino un “embravecido paquete de
deseo dentro de un animal moribundo”, en palabras de Yeats. Se mencionó previamente
que el Vórtice Manipura le da al individuo la intimación del infinito a través de un deseo de
expansión infinita; esta se encuentra aún lejos de la concepción pura del infinito, ya que su
enfoque está dirigido al mundo físico. El Manipura, situado a la altura del ombligo, aún
está gobernado por el hambre ontológica, acompañada de ambiciones, demandas e
imposiciones sobre el mundo objetivo. Puede preguntarse el “cómo” y proceder luego a
manipular y maniobrar el mundo exterior de acuerdo a sus deseos, pero carece de la
conciencia auto-reflexiva para preguntarse el “por qué” o “para qué” en un sentido moral
más profundo. El Vórtice Manipura se encuentra balanceado solamente cuando está bajo
la guía del Anahata, más consciente y moral. Debe quedar muy claro para el lector que
muchas de las enfermedades en nuestra pseudo-cultura materialista y capitalista son
ocasionadas por la sobre activación y explotación del Vórtice Manipura.
Anahata significa “no hacer daño” y, es en este plexo o nivel de la mente, donde las
cualidades humanas verdaderamente racionales, auto-reflexivas, compasivas y críticas,
comienzan a emerger. Este plexo situado en el centro del pecho, comúnmente es
conocido como el “chakra del corazón”. Es un vórtice de energía donde el flujo direccional
de la mente humana se expresa. Por debajo de este vórtice la mente se mueve hacia
afuera, es decir, hacia la materia. De Anahata para arriba la mente se mueve hacia
adentro, hacia el Espíritu puro, hacia la divinidad Shiva – Shakti (la conciencia infinita).
El Vórtice Anahata está asociado con el Vijinanamaya Kosa (mente intuitiva), estrato de la
mente sutil conectado con la intuición y el factor aéreo. En Anahata, por medio de la mente
intuitiva, no se encuentra asociado a la vibración de la forma, como es el caso del
Manipura, sino que se asocia a la vibración del tacto o las impresiones. Cuando el
Anahata funciona en su nivel más elevado y elemental, percibe las impresiones sutiles en
la forma de ideas abstractas y sentimientos intuitivos que emanan de los objetos. Tiene la
posibilidad de percibir una idea más profunda sobre la esencia del objeto (haya sido éste
pensado o sentido), sea este un ser vivo o una forma inerte de la naturaleza. Las
estructuras mentales o los arquetipos del plexo Manipura en el nivel creativo son las
manifestaciones de las ideas originales sin forma que existen en el Vijinanamaya Kosa. De
acuerdo a los antiguos filósofos griegos, tales como Platón y Sócrates, la mente intuitiva
es el estado mental donde surgen las ideas en su más pura expresión.
Aunque el Vórtice Manipura (3er chakra, “La Ciudad de las Joyas”) y el nivel mental
creativa (Atimanasa Kosa) asociado a él están dotados de intelecto y creatividad, la mente
se encuentra aún muy preocupada por las intensas e impulsivas propensiones que la
mantienen dirigiéndose hacia fuera, es decir hacia lo sensorial, por lo tanto, no puede
obtener un entendimiento profundo, racional e intuitivo del ser y del mundo. El Manipura
busca la adquisición y gratificación personal, mientras que el Anahata busca la auto-
realización. Debido a la ligereza relativa del factor aéreo asociado al Anahata, la mente es
capaz de reflexionar y mirar a la forma desde una perspectiva más objetiva. Si asemejamos
al Manipura al fuego, que ilumina pero también consume el mundo de la forma, el Anahata
sería como una nube que flota tranquilamente sobre las multitudinarias formas de la
naturaleza.
El Anahata es solamente el comienzo de un desapego que nos lleva a la trascendencia
del ser fenoménico y separado. El ego individual y la voluntad se encuentran aún
presentes pero son mucho más autorreflexivos y mucho menos impulsivos que en el
Manipura. Aquí, el ego y la voluntad se convierten en objetos de reflexión para el
entendimiento (o mente discernidora). Es precisamente debido a que ahora hay un auto
concepto abstracto, enraizado profundamente en el estrato psíquico intuitivo o Aham ,
donde este estado mental puede ser no solamente consciente de los deseos e impulsos
de la mente subconsciente, sino que puede redirigir estas tendencias hacia otras más
conscientes e inteligentes. Con esta capacidad de redirigir conscientemente las
propensiones que encadenan a la mente a limitaciones psíquicas burdas, el ser se vuelve
capaz de reflexionar sobre su propia naturaleza. Por lo tanto, en el Anahata existe una
manifestación mucho mayor del “yo existo”. En lugar de que el ser se encuentre atado y
definido por la inquieta e incesante actividad del ego o “yo hago”, el sentido del ser se
convierte más en un testigo de la actividad del ego (aunque aún no completamente). El
Aham está todavía atado a objetos en alguna medida, pero es lo suficientemente lúcido
para darse cuenta que es independiente de toda objetividad. Este sentimiento profundo
del “yo”, o conocimiento de la auto existencia, puede discernir qué tendencias llevan al
ser hacia un estado interno de armonía y auto entendimiento, y cuáles lo llevan aún más
a un estado de limitación psíquica y espiritual. En resumen, aquí nace un sentimiento
profundo de la moral y la conciencia; uno mucho más profundo que el simple superego
impuesto desde afuera en el Manipura.
En el Anahata comenzamos a ver las primeras manifestaciones del Dharma o movimiento
psico espiritual: el movimiento de la mente hacia el espíritu. El ser abstraído de los
sentidos, junto con una voluntad más independiente, hace que el individuo pueda
perseguir más libremente la vida interna y el significado de la existencia. Puede
comprender el funcionamiento del Tao, u orden moral del universo, y de esta manera
unificar la voluntad individual con la del cosmos. La mente comienza a entender que
solamente a través de convertirse en una persona responsable, consciente y completa,
puede haber un significado verdadero en la vida. Vivir la vida únicamente a través de los
sentidos y pasiones es llevar una gran atadura la cual no te permite la satisfacción
completa.
Como se mencionó anteriormente, el Anahata es solamente el comienzo de la auto-
trascendencia. Aquí se genera el sentimiento abstracto del “yo”, independiente de toda
objetividad; pero esta “identidad” se encuentra aún mediada y adherida a conceptos
psíquicos que definen su naturaleza, aunque éstos son mucho más sutiles. En esta etapa
aún no hay una expresión pura e indiferenciada del “yo” eterno que no necesita de
referencias ni mediaciones de ningún tipo, ni de conceptos del ego, o Aham. Aunque hay
un alto grado del sentimiento del “yo” puro, la mente aún utiliza conceptos (auto-
conceptos) para referirse a objetos a los que aún está apegada (memorias, historia
personal, auto-narrativa, características de su auto-definición, cualidades intelectuales,
emotivas, etc.).
Puede decirse que el Vórtice Anahata es el enfoque de la mente en el “yo soy”. El Aham
ya no necesariamente trata de consentirse en su ser limitado, sino que busca su origen en
el sentimiento del “yo existo” del Mahat. El problema viene cuando esta fascinación con la
naturaleza de la propia conciencia es proyectada en el propio ego finito. Entonces, toda la
energía de crecimiento y autodescubrimiento se torna en una forma de egoísmo. Como
resultado, surgen la vanidad, el narcisismo, el egoísmo y la hipocresía.
La mitad de los doce vrttis del Anahata son positivos, promueven el crecimiento. La otra
mitad son negativos, o mucho neutrales; son tendencias auto defensivas que buscan
justificar al ego y perpetuar sus fronteras, en lugar de expandirlo y refinarlo. Aún existe
un sentimiento limitado del ser, con potencial para discernir entre vicio y virtud. Aún
queda la barrera del ser y no ser por superar, aunque no está tan marcada como en el
Svadhistana y el Manipura. La armonía, el balance y la proporción son elementos clave
que constituye el Anahata, para poder determinar aquello que es apropiado e
inapropiado para el crecimiento espiritual.
En el Anahata parece que hay dos hexágonos. En realidad, hay uno. Ellos parecen
diferentes porque uno se mueve hacia la derecha o por centrifugación, y el otro se mueve
hacia la izquierda o centrípeta. Aquí podemos ver el fundamental yin-yang o interacción
centrífuga-centrípeta del universo funcionando dentro de la mente humana. Estos son los
12 puntos en los que los equilibrios y desequilibrios de la conciencia humana puede
expresarse de una manera refinada. Cuando hay equilibrio perfecto y no hay escape a
través de cualquier vórtice o vrtti en los 12 vértices, Shiva (Hunab Ku) siempre entra en la
mente humana a través del corazón espiritual con su fuerza neutral de la conciencia o
citishakti. Citishakti es la Conciencia que controla Shakti, la energía creativa, porque esta
energía creativa divina tiene su esencia en Shiva, o Conciencia. Shiva y Shakti son como
el fuego y su capacidad para quemar; que estén completamente y eternamente
inseparables. Toda la creación en este universo se debe a la actividad de Shakti y la base
consciente de Shiva que silenciosamente testiga del juego de la creación y, al mismo
tiempo que ofrecen su ser como la esencia sobre la que Shakti puede crear.
El lado derecho de este plexo manifiesta la energía solar o centrífuga de Shakti. El lado
izquierdo de este plexo expresa la energía lunar o centrípeta de Shakti. La fuerza centrífuga
bajo el control de la entidad atestiguadora de Shiva se convierte en el Hijo, la expresión
creativa primordial de la Conciencia Suprema dentro del medio humano, personal. Es por
esta razón que los sabios védicos meditaron en el lado derecho del corazón espiritual, el
nexo de donde el super-personal Atman “toca” el ser humano y ser personal.
El lado izquierdo es la Madre de Dios, la shakti centrípeta que siempre trae las expresiones
del Hijo (el flujo creativo de la energía centrifugal) de nuevo a la fuerza neutral de la
conciencia de Shiva. La fuerza centrípeta nunca deja que la fuerza centrífuga se pierda
por completo en la expresión de multiplicidad y siempre lo trae de vuelta al centro. Juntos,
en equilibrio, estas fuerzas binarias de la creación se manifiestan en el ser humano en el
grado que existe un equilibrio en los 12 vórtices o vrttis en los 12 vértices de los dos
hexágonos. Cuando hay menos duplicidad, arrogancia, vanidad y el egoísmo (vrttis
negativo), y más amor, el discernimiento y la fe (vrttis positivos), entonces el proceso de la
unificación de la conciencia microcósmica a la Conciencia Macrocósmica de Shiva está en
marcha. Es aquí, en el corazón espiritual de Anahata que la divinidad sin nombre puede
evolucionar un nombre por sí mismo, para nosotros, en cada uno de nosotros.
La Dinámica de “Ka” and “Kha” con la Esperanza y la Preocupación
Los vrttis o vórtices de la mente microcósmica son sonidos sutiles que resultan de la
tensión de los movimientos mentales internos y externos. Son esfuerzos evolutivos para
guiar y dirigir el microcosmos en su marcha hacia la unión con el Macrocósmos a través
del yoga. Estos sonidos son sutiles, ya que son las vibraciones creadas a partir de las
tensiones en el psíquico, el reino inmaterial. Ellos se escuchan a través de una profunda
concentración. Según el tantra, son las 50 vibraciones mentales fundamentales de la
mente humana, que cuando se les vocaliza audiblemente forman el alfabeto sánscrito.
Estos sonidos vocales son ideas causales y no manifestadas de la Mente Macrocósmica.
Ellos están más allá del tiempo y del espacio. Los sonidos consonantes son efectos de la
Mente Causal que controlan la manifestación de las tendencias más tangibles de la
mente microcósmica. Por esta razón en la meditación tántrica es muy importante meditar
con mantras que combinan estos sonidos fundamentales con mucha consciencia.
El sonido “ka” es el primer sonido en el 12 pétalos de loto de anahata vórtice. “Ka” es la
primera consonante de salir de la matriz causal de sonido o logos, de Shiva. Este sonido
hace vibrar la gran idea de la esperanza, que todo lo creado proviene de la bienaventura.
En el nivel anahata de la conciencia somos tan conscientes de nosotros mismos y de
nuestro mundo. Es importante que nuestras vidas sean significativas y útiles y que se
mueven en una dirección espiritual. La verdadera esperanza es el conocimiento práctico
de “Yo soy Eso”. El eterno “I-Witness”, el Yo-Testigo o Atman, sostiene y guía cada uno
de mis movimientos . Es conocimiento que todo lo que venga en mi camino, viene de
Shiva.
Finalmente, este movimiento puro de “ka” se debilita y se distorsiona, a continuación,
ponemos nuestra esperanza en cuestiones relativas, en nuestro pequeño ego, en la
religión, la política, o algo. Esperanza se divide por la preocupación, por el temor de que
nuestra estructura de realidad significativa no perdurará. Preocupación es la segunda vrtti
del Vórtice Anahata y siempre contrarresta la esperanza hasta que la esperanza se
perfecciona en una confianza pura en el Atman. Juntos, estos dos vrttis representan la
dualidad fundamental de la consciencia moderna. Esperanza es “ka” , y la preocupación
es “kha”. El sonido lunar, centrípeta, e introvertido fundamental de “ha” desciende a “ka”,
haciéndose “kha”. El movimiento mental perdido que se ha disipado en falsas esperanzas
es llevado de nuevo al centro con la adición de “ha” con “ka”. “Ha” tiene la capacidad por
sí misma para poner cualquier movimiento errante microcósmica en equilibrio de nuevo .
“Ha” controla el movimiento interno, centrípeta de la mente. “Ha” es un aspirante,
justamente entre vocales finales y los primeros consonantes y por eso funcione como
medidor por el visible y el invisible, el causal y el efecto manifestado. Los siguientes vrttis
que continúan desarrollándose reflejan este movimiento doble de una consonante
externamente en movimiento junto con el movimiento interno de “ha” para equilibrar el
movimiento de esa consonante cuando se debilita.
La Esperanza
La función de la mente microcósmica es ser el medio entre la identidad interna y la externa,
sea esta física, psíquica o espiritual. El Manipura, con sus apetitos y apego ciego, intenta
que los objetos deseados se conviertan en realidad. Con las cualidades del Anahata,
previamente descritas, uno espera encontrar un vrtti que ayude a convertir el deseo o
impulso en una realidad más discernida y menos impulsiva. La esperanza es la creencia
interna de que aquello que uno verdaderamente y profundamente necesita, va a
manifestarse en la realidad. A través de la esperanza más pura no se da la manipulación
de la voluntad para hacer suceder algún acontecimiento; más bien el ser confía en el poder
de la fe para materializar dicho anhelo. Por tanto, el medio de actividad de este vrtti (así
como de otros en el Anahata) no son los órganos motores ni sensoriales, ni la imposición
de la voluntad, sino la eminencia del pensamiento intuitivo. Desde luego, los deseos de la
gente frecuentemente son triviales y egoístas, debido a la reciente incorporación de los
vrttis del Manipura al Anahata. La propensión de la esperanza, potencialmente tiene la
sublime función de dar al ser un sentimiento interior de “saber”, sin necesidad de ninguna
evidencia empírica o sensorial. Cuando el Anahata es purificado tiene la capacidad de
entender el significado e ideal de la forma en su sentido más profundo. Cuando existe un
corazón puro, uno puede intuir el significado subyacente de una situación determinada.
Aquí, el propio pensamiento elevado, puede apreciar las sutiles intenciones cósmicas de la
Mente Macrocósmica, sus pensamientos que constantemente se convierten en nuestra
realidad. Un sentido interno de certidumbre se genera a partir de este conocimiento, junto
con la creencia de que el bien prevalecerá de alguna manera, aún cuando existan
limitaciones de la voluntad personal que traten de forzarlo. El poder de la fe o esperanza
es una de las capacidades más profundas de la mente humana. La razón por la cual la fe
ha sido tan considerada como una gran virtud por todas las así llamadas “religiones
principales”, es porque coloca al poder de la voluntad dentro de una fuerza más grande
que el ego individual y su sensación de autoría de la acción. Con esto, ayuda a llegar a la
comprensión de que la voluntad cósmica es suprema, e incrementa aún más la fe en la
benevolencia del orden moral cósmico. Esta certidumbre intuitiva
inspira al ser a trascender la confusión y la ansiedad incesante de una entidad separada
de la divinidad Shiva-Shakti, el Ser Supremo.
La Preocupación
La esperanza le permite a uno tener la convicción de que el propio bienestar está a cargo
de la Mente Macrocósmica. Por lo tanto uno es aliviado de la carga perpetua de un ser
limitado, temeroso, siempre ansioso y luchando por asegurar su identidad, coaccionando y
moldeando el mundo objetivo a su voluntad con el fin de reafirmarla; la preocupación hace
exactamente lo contrario. Cuando uno está preocupado o excesivamente inquieto por
algún acontecimiento o problema interno, es porque hay una falta de fe o esperanza en
que las cosas saldrán bien. Uno cree que las presiones externas o las deficiencias internas
son los factores causales que regulan la vida, en lugar de que sea un orden oculto e
inteligente. Es por esta preocupación sobre la preponderancia de las circunstancias
externas y la falta de confianza y fuerza interior, que un ego tambaleante puede recurrir a
sus métodos habituales de reafirmación. En lugar de confiar en el Dharma o Tao para
resolver las circunstancias, el ego separado y preocupado regresa a utilizar su propia y
aislada voluntad a través de los mecanismos más burdos del intelecto y los órganos
motores. En lugar de que el ego confíe en la guía del “yo” eterno, o su conciencia, utiliza su
propia mente objetiva (Chitta) para intentar cumplir su propósito. Aquí, el fulcro se ha
cambiado hacia el polo negativo. Las presiones y tensiones externas de una conciencia
más compleja no están siendo dirigidas hacia la propia inteligencia superior, por lo que los
mecanismos sutiles (esperanza, discernimiento o juicio racional) no están siendo utilizados
para lidiar con las situaciones estresantes. En lugar de esto, el ego se apoya en sus
patrones anteriores de comportamiento para enfrentar las luchas más complejas, propias
de una conciencia superior. Aquí tenemos una discordancia, ya que una mente, aun
cuando sea capaz de funcionar a través de un pensamiento abstracto y profundo, utiliza
estas capacidades únicamente para pensar en las dificultades, mientras que usa
solamente sus habilidades inferiores para pensar en las posibles soluciones. Dicho
paradigma representa exactamente el conflicto de la etapa actual de la evolución humana.
La conciencia de la masa se encuentra desarrollándose entre los niveles del Manipura y el
Anahata. Aunque existe un alto grado de esta recién descubierta auto conciencia e
inteligencia racional, ésta aún no entiende su verdadero significado (así como el de los
otros), ni cómo aplicar este conocimiento en el mundo. ¿De qué otra manera puede
explicarse cómo una humanidad inteligente y relativamente civilizada utiliza su astucia y
conocimiento tecnológico para explotar despiadadamente la naturaleza, la economía y para
hacer guerras por petróleo? El salto a la conciencia del Anahata constituye ciertamente
una gracia salvadora para la humanidad, sin embargo, si esta nueva conciencia no
incorpora e integra las estructuras mentales previas (del Manipura y el Svadhistana),
surgirán problemas mentales como el egoísmo, la represión y la duplicidad. Lo anterior
será un tema común en el Vórtice Anahata : si uno utiliza su inteligencia superior para
continuar desarrollándose psicológica y espiritualmente, o si esa inteligencia simplemente
se convierte en una herramienta para exacerbar, explotar y perpetuar los vrttis impulsivos
del Manipura (ambición, apego ciego, sadismo, etc.).
La Dinámica de “Ga” y “Gha” con el Esfuerzo y el Afecto.
El corazón espiritual es el Anahata. Anahata significa “no agarrarse.” Es el nivel intuitivo de
la mente que empieza a entender que hay una inmensidad infinita y dignidad dentro de sí
mismo y puede comenzar a dejar de lado los apegos ciegos causados por un sentimiento
subyacente de miedo e inseguridad. La Mente Intuitiva de Anahata vibra en sintonía con el
Factor aérea, una forma de materia muy fina o prana que manifiesta sus intenciones hacia
la forma. Cuando está completamente purificada este prana ya no tiene que vibrar con los
vrttis o vórtices de la mente. La respiración se detiene por completo. Uno es vacío de la
forma, pero lleno de felicidad infinita. Se escucha el “logos” interior de Shiva, todos los
sonidos que componen Om, y ve cómo finas vibraciones de prana manifiestan todo el
universo material. Estas vibraciones rítmicas o “cuerdas” o impulsos de prana se derivan de
los sonidos “raíz” de la Mente Causal, el logos de Shiva. Algún día, el genio humano será
capaz de mapear e incluso cuantificar estas vibraciones finas que forman el llamado “vacío
cuántico”. Entonces, los seres humanos comenzaran a entender los secretos de las
dimensiones entre la mente y la materia. Hasta este aplacamiento del corazón espiritual,
los vrttis del Anahata seguirán guiando y desarrollar nuestra conciencia hacia este
entendimiento. Estos finos sonidos de los vrttis vibrarán la mente e intentan regular el
sistema endocrino y nervioso para que puedan desarrollar las funciones superiores. El
tercero y cuarto vórtices de Vórtice Anahata son controlados por los sonidos “ga” y “gha”.
“Ga” manifiesta una tendencia a la auto-expansión y el desarrollo de las cualidades
latentes, y “gha” manifiesta una tendencia hacia lo profundo, afecto humano , o el amor.
Antes de la manifestación de la vrtti de expansión, el “esfuerzo” de la mente es realmente
la expansión del ego basado en conquistas de espacio físico y material o adquisiciones de
significado mental para la personalidad temerosa, dominada por el ego separado. Este es
el mundo de la acción y la reacción. El ego separado siempre está tratando de encontrar el
significado y la seguridad para compensar su aislamiento y el miedo. Uno trata de encajar
en los sistemas sociales y económicos con los patrones ya hechos. Estos patrones más a
menudo no armonizan con el orden cosmológico y sufrimos reacciones en consecuencia.
Con el vrtti de esfuerzo en Anahata las cualidades latentes de la mente Macrocósmica, el
repositorio de conocimiento infinito, omnisciente, puede empezar a manifestarse. Nuevas
cualidades, intereses y deseos sutiles comienzan a manifestarse en la personalidad. Es un
instinto psíquico que nos dirige hacia un mayor significado a nivel intuitivo de la mente. ¿De
dónde vienen tus deseos espirituales y creativos, y cuándo exactamente empezaron?
¿Qué fuerza oculta te dirige hacia ciertas personas, ciertos lugares, libros, o prácticas que
abrieron tu vida espiritual interior? En el nivel intuitivo de la mente nos damos cuenta de
que hay una inmensidad interior que realmente está viviendo nuestras vidas y realmente
sabe cómo hacerlo. Uno sólo tiene que convencer al ego separado para ir junto con el flujo.
“Gha”, la vibración que regula el afecto, es el contrapeso de la expansión, o “ga”. El
conocimiento a través de la expansión de la mente es útil para resolver los problemas
existenciales y es imperativo que este conocimiento se desarrolle en todas las esferas de
la existencia- físico, social, psicológico y espiritual. Sin embargo, ninguna forma de
conocimiento está completa sin amor, sin un propósito más humano de este conocimiento.
A nivel de anahata, la razón y el afecto aún no se han separado. La cabeza y el corazón
son uno. Y es posible que todas las cualidades y la inteligencia humana más finas nos
puedan servir no para una destrucción colectiva acelerada, sino hacia el amor universal y
la justicia. Es sólo cuando el calor del amor humano falta que la mente se convierte en una
mente rebelde que siempre se devora a sí misma ya los demás y se mantiene a si misma
para siempre separada del orden intuitivo de la existencia. El conocimiento espiritual sin el
desarrollo de las más finas cualidades de amor en la personalidad es una imposibilidad.
Este nivel de afecto no es una compasión universal, porque todavía hay necesidades
sutiles de significado personal. Sin embargo, el desarrollo de estas funciones emotivas más
elevadas, eventualmente nos conduce hacia el amor universal o la compasión, la cualidad
del Vórtice Vishuddha (5 o), un aún mayor nivel de la conciencia humana. Aquí, uno está
tan cerca del Atman que quedan pocas o ninguna necesidades personales y uno sólo ama
sin ninguna expectativa o deseo de reciprocidad. Cuando Anahata es purificado se
convierte en un conducto directo para la Mente Causal de Vishuddha.
Esfuerzo
El vrtti de esfuerzo se refiere a la voluntad para desplegar las cualidades dormidas de la
personalidad. Vemos que con el nivel creativo de Manipura existe la posibilidad de pensar
en una manera profunda y significativa. Mediante esta habilidad sublime, la mente puede
sondear los terrenos más profundos del potencial del pensamiento para descubrir y crear
nuevos modos de ser para sí, que lleven más allá la expansión del potencial humano y del
conocimiento de la existencia. En el Manipura aún estaba presente el hambre impulsivo
de expandir la mente en relación con su mundo externo-conceptual. Con el vrtti del
esfuerzo, la mente puede expandirse no solamente mediante la asimilación mayor de su
entorno, sino encontrar un camino interior a través de cualidades intuitivas que amplían e
iluminan el concepto del ser. Es un esfuerzo para descubrir quiénes somos realmente en
el interior. Ahora que hay una mayor presencia del Mahat (consciencia profunda de “yo
existo” reflejado en la mente) y por lo tanto de intuición, con su correspondiente
decremento en el intelecto exteriorizado, la mente comienza a preguntarse qué es en
realidad el “yo”. En esta etapa, la personalidad está muy consciente de las tendencias
impulsadas por el ego limitado, y busca conocer la realidad e identidad detrás de dichas
limitaciones. Solamente cuando el ego limitado se ve frustrado con su expansión externa y
claramente ve sus propias ataduras, se despierta el deseo de desarrollar su potencial
completo. Aquí uno ve realmente que la vida de preocupación incesante, ambición y
apego no es el verdadero Ser. A través de la manifestación del Mahat y la intuición, uno
puede ver más allá de todo este conflicto y preguntarse: ¿quién es el que ve todo esto?
Hay un ojo tranquilo en medio de la tormenta del ser y uno comienza a desear saber qué
es y cómo llegar a él. Este esfuerzo es simplemente el deseo de entender el Tao o
Dharma. Sin embargo, dicho movimiento es un esfuerzo para llegar a la realización
personal relativa, y no a la realización absoluta. El ego aquí asume las cualidades e
identidad necesaria para vivir de acuerdo a una comprensión y experiencia más profunda
de la existencia. No se trata todavía del establecimiento en la vida intuitiva, pero sí del
movimiento hacia ella. En lugar de que el ego tenga una imagen de sí mismo de acuerdo
a sus deseos externos, despliega las cualidades que ayudan a la orientación psico-
espiritual. Estas cualidades son necesarias para entender las propensiones inferiores,
aceptarlas, e integrarlas en un nuevo auto concepto más refinado. Ejemplos de estas
cualidades son una conciencia agudizada, el dejar de juzgar a sí mismo y a los demás, la
aceptación, la compasión, la moral y una determinación indestructible para llegar a
expresar estas cualidades completamente. Mientras discutimos este crecimiento del ser
es necesario mencionar los tres procesos que regulan el despliegue de propensiones
superiores para incorporar y compensar las inferiores. Éstos son recapitulación,
transmutación e integración. Se puede ver claramente ahora cómo los niveles sucesivos
de desarrollo crecen a partir de niveles previos y que los vrttis de los vórtices superiores
son expresiones similares, aunque más refinadas, de los vrttis inferiores; los vrttis se
recapitulan en un modus operandi sucesivamente más sutil. La mente aún no está
entrando en un territorio completamente nuevo; las cosas solo están siendo replanteadas
en una forma distinta. Por ejemplo, este esfuerzo no es impulsivo como su predecesor, la
ambición (en el Manipura), pero ambos tienen que ver con la expansión psíquica. Debido a
que se trata de tendencias más conscientes y elevadas que corresponden a niveles más
sutiles de existencia, se da necesariamente una transmutación de energía, ya que ésta,
que antes era utilizada en la expresión de lo más bajo, se mueve ahora hacia lo más alto.
El esfuerzo requiere paciencia y una conciencia profunda, no una actividad voluntariosa y
forzada como se da en la ambición. Los vrttis son tendencias arraigadas, instintos
psíquicos que han evolucionado para servir un propósito en este proceso de crecimiento y,
por consiguiente, esta transición de lo viejo a lo nuevo no es inmediata. Lo nuevo tiene que
nacer y lo viejo tiene que seguir afirmándose. Este cambio en la evolución mental requiere
por tanto de una conversión tremenda de energía. El proceso ocurre inconscientemente a
través de una facultad guía, innata y expansiva, así como de la voluntad y la elección. Uno
puede decidir continuar y escuchar la voz interior que nos lleva a la transmutación; o lo
contrario, aunque esto último siempre traerá problemas. Un factor necesario para la
transmutación exitosa de la energía psíquica es la integración. Lo viejo tiene que ser
incorporado a lo nuevo. Toda expresión previa de energía tiene que ser dirigida
completamente a una facultad nueva; del otro modo, la mente sufrirá un rompimiento y
generará expresiones opuestas. Este quiebre puede llevar a la duplicidad, a una regresión
hacia las formas de comportamiento anteriores, o a una represión de las tendencias
inferiores por las superiores. Para usar nuestro ejemplo anterior, la personalidad
espiritualmente orientada, propulsada por el vrtti del esfuerzo, puede reprimir sus
tendencias ambiciosas de su estado consciente; sin embargo, éstas van a seguir teniendo
su momentum energético para reafirmarse inconscientemente. Esta persona puede, como
consecuencia, expresar duplicidad o hipocresía, al hablar de una manera e
inconscientemente actuar de otra. Una disociación psicológica similar entre lo inferior y lo
superior se mencionó en la discusión sobre la preocupación, y continuará exponiéndose
cuando hablemos de los vrttis de vanidad, egoísmo, duplicidad y argumentación, ya que
todas estas tendencias denotan una integración incompleta de los vrttis bajos, en los
intuitivos, auto reflexivos y magnánimos potenciales del Anahata. La disociación entre las
recién emergidas tendencias y los antiguos patrones de comportamiento produce lo que la
psicología clásica ha denominado “la sombra”. La sombra no reside en un kosa en
particular, en otras palabras, no se trata de un estrato mental. Es un mecanismo
predeterminado de integración de un nivel mental-emotivo en el siguiente.
Todo aquello que no haya sido aceptado e integrado, y por lo tanto ha sido reprimido o
suprimido, pasa a ser relegado a una sombría categoría de “no- yo”. Por ejemplo, si la
mente no tiene la fuerza para realizar el salto del Svadhistana (segundo vórtice) al Manipura
(tercera vórtice), los vrttis entrópicos del Svadhistana se convierten en la sombra de una
mente ambiciosa y vigorosa que está tratando de funcionar en el Manipura. Atrás de estas
tendencias vigorosas y autocráticas quedan toda la estaticidad y entropía de los conflictos
en el Svadhistana. La personalidad, movida por el exterior, puede suprimir sus tendencias
asociadas con la inseguridad y falta de confianza en sí mismo. Del mismo modo, si el salto
hacia el Anahata no se completa, como en nuestro ejemplo previo, los vrttis que constituían
la personalidad anterior en el Manipura se convierten en la sombra.
Afecto
El afecto de un ser sutil y sensible hacia otro, como se expresa en esta tendencia, no es el
deseo intenso de consumir y poseer al otro con el fin de gratificar los propios apetitos. El
diálogo interpersonal a nivel del Anahata tiene un afecto mutuo, inter-subjetivo, en el cual
existe un amor basado en las cualidades humanas profundas del otro, sin embargo, no
está completamente privado de egoísmo. Aquí persiste el deseo de apoyarse en las
cualidades del otro debido a que se les asigna un significado profundo (artha). Esta forma
de apego no se genera para saciar el hambre de expansión externa, sino que se trata de
un cariño hacia alguien, basado en la forma conmovedora y profunda en que ésta persona
nos afecta. En el afecto, el corazón de uno es tocado por otro. Las cualidades internas del
amado son amadas por medio de las cualidades internas de quien ama. En este diálogo, el
amado es considerado por quien realmente es, y el amante ejercita y descubre más sus
profundas cualidades afectivas. El amor humano, ya sea íntimo y romántico, familiar, o
fraternal, posee un efecto tremendo sobre nosotros, ya que libera nuestros corazones del
auto encierro; pero, al mismo tiempo, nos sostiene solamente de aquéllos a quienes
amamos personalmente. El afecto necesita estar perfectamente balanceado para poder
traer felicidad, de lo contrario, conlleva sufrimiento. Trae alegría cuando la consideración
que tenemos por otros supera nuestros deseos egoístas, cuando nos propulsa más allá del
interés propio. Sin embargo, cuando es explotado, siempre genera dificultades. Esto
sucede cuando se le da importancia al significado personal que nos da y la continua
demanda de este, se pone en lugar de las verdaderas necesidades de la otra persona.
Muchos aman solamente para recibir amor y reconocimiento de los demás, sin dar ellos
mismos mucho de su parte. Solamente cuando el afecto alcanza una sinergia
funcioishaleckhart@gmail.comnal o simbiosis, donde ambos, amado y amante,
intercambian roles libre y armoniosamente, dando y recibiendo, es que una persona puede
verdaderamente comenzar a darse cuenta de la función más elevada del amor. El amor
humano, en todas sus formas, es una intimación, una expresión emergente del amor
divino. El amor es la única semilla de la espiritualidad. Alguien que ama ve el poder que
tienen sus fuerzas emotivas sobre la transformación de otro. Una vez que la persona se
siente digna de ser amada por otros, desarrolla una noble auto-confianza y un auto-
respeto, o auto-conciencia respetuosa, que le permite amar libremente, sin miedo,
egoísmo, demandas egoístas, ni la imposición de sus necesidades personales. ¿No son
acaso el miedo, egoísmo, y nuestras demandas personales e insistencia, las tendencias
que reflejan una verdadera falta de confianza, autoconciencia y auto respeto y, por lo
tanto, una falta de amor? Sólo una mente fuerte e integrada puede amar verdaderamente.
En este nivel de integración personal, uno entiende cómo el amor es un elemento esencial,
el elixir mágico para el crecimiento del alma, capaz de aliviar todo el miedo, egoísmo y
sufrimiento en la vida. Uno ve cómo su ser ha sido transformado por él y no puede sino
querer compartirlo con otros. Esta es la culminación del amor personal: amar sin tener
cadenas y sin esperar nada a cambio. El amor deja de ser un mero sentimiento o
necesidad personal y se convierte en un principio espiritual cargado del significado y poder
más profundo. Cuando esta etapa es alcanzada, una forma de amor aún más profunda y
universal puede comenzar a surgir. Esta tendencia más exaltada se encuentra en el
Vishuddha (quinta vórtice). El amor y el afecto comienzan en el Anahata, pero alcanzan su
expresión más completa en el Vishuddha; aquí, el afecto como artha (significado personal)
se transforma por completo en Dharma (significado esencial y universal). Al final hay solo
un Amigo, en muchos colores y lugares, que se mueve a través de amor infinito detrás de
cada una de nuestras caras.
La Vanidad
El orden de los vórtices o vrttis de la mente microcósmica se mueve desde lo sutil a lo
denso o interna hacia la externa. El orden del alfabeto sánscrito se mueve de las vocales
más profundas en la garganta hacia los sonidos gradualmente hechas más adelante en la
boca; desde el gutural hacia los sonidos labiales. El alfabeto, como el orden de vrttis,
comienza con los sonidos de las vocales que son eternas y más allá del tiempo, y
continuando con la sucesión de consonantes, que se mueven en el tiempo. “A”, por
ejemplo, puede sonar constantemente, sin pulsaciones o hace una pausa por la lengua,
mientras que una consonante como “ga” o “ca” requiere pausas y repeticiones de la
lengua. La pulsación es la marca de tiempo, la “medición mental de la movilidad de la
acción.” Este es un ejemplo muy interesante de cómo se imitaba el orden macrocósmico
interna, intuitiva y repitió en el cuerpo físico del microcosmos. Estos vórtices son matrices
causales o “cuerdas.” Son adaptaciones de la mente para actuar de acuerdo con varias
capas de densidad. Ellos vibran en ciertos planos elementales cuya expresión final es
siempre la manipulación de la materia a través del cuerpo físico. Estos vórtices se rompen a
través de estos planos energéticos más altos, explotan en la mente un incendio, y causan
una explosión correspondiente en el cuerpo moviendo el cerebro para disparar hormonas y
neurotransmisores. Cada vórtice de sonido tiene su único propósito y función. Desde una
perspectiva espiritual, podemos clasificar las como pro-materia o pro-espíritu. Un vórtice
que es pro-materia se bloqueará la mente en el cuerpo físico con más crudos
pensamientos y las pasiones más bajas. La energía mental se transforma en expresión
física. Un vórtice pro-espíritu equilibra la química del cuerpo, de tal manera que la mente y
el cuerpo son plácido y tranquilo y capaz de concebir y sentir el funcionamiento de los
cielos, los planos sutiles de la existencia. Esto permite que la mente se metamorfosea,
finalmente, en la sustancia original de la Conciencia. El Anahata es un equilibrio de estas
tendencias internas y externas.
La mitad son “positivos” y la otra mitad son “negativos” o pro-espiritual y pro- material. Las
tendencias negativas bloquean la mente y el cuerpo en patrones egocéntricos de pensar y
sentir. La naturaleza inferior todavía no está convencido de su sentido más verdadero de
la existencia y todavía mantiene y defiende su separación, su vanidad. Las tendencias
positivas toman la personalidad aspirante sincero en los niveles más profundos del
pensamiento humanista y el tiempo espiritual y sentimiento. El quinto vrtti del anahata
vibra con el sonido “na”, la gutural “na”. Las diversas “n” sonidos guturales, el, el paladar,
la cerebral, y los sonidos dentales “na” no se combina con una “ha”sonido, como las
consonantes. Ellos no salen, por así decirlo, y no necesitan la “ha” centrípeta para traerlo
de vuelta. En cambio, todos los sonidos “na” se refieren a ciertos estados egocéntricos
generalizadas de la mente que generan desde el núcleo del yo que está determinada por
y constituido por el resto de los vórtices duales. Para entender este punto, el quinto vrtti
de anahata, la gutural “na”, controla la expresión de autoestima, que es siempre en
mayor o menor grado una expresión de amor propio. Cuando la expresión es refinado y
audaz, es una forma de auto-respeto. Cuando la persona no tiene confianza, entonces es
siempre tiende a la vanidad. En vez de ser expresiones con un contrapeso como las otras
consonantes, los sonidos “na” son más como estados o actitudes del ego generalizadas.
Los otros sonidos “na”, también son estados puramente egocéntricas de ser como la
hipocresía, la envidia y la ambición, que corresponden a los sonidos palatal, cerebral y
dental “na”. Las repeticiones de 4 consonantes seguidos por “na” continúan a través del
Anahata y hacia abajo en el Manipura (3 o vórtice). Esto crea un patrón de 1-2-3-4 – “n”
eutral-1-2-3-4-“n”eutral ¼ y así sucesivamente. El ritmo se fusiona de nuevo en el nucleo
neutral, y recibe nuevo impulso del núcleo. Esto también puede ser descrito como un
ritmo de centrípeta centrífuga, centrípeta, centrífuga, neutral y así sucesivamente. Las
ideas de los sonidos de los vrttis vibrando a ciertos tonos con ciertos patrones rítmicos
dan margen para la especulación y profunda investigación sobre la “música” fundamental
del universo y como tal nuestra estética humana puede reflejar este orden armónico
fundamental. Así que ahora está claro que la mente y la personalidad afectada por las
tendencias del anahata son profundamente conscientes de sí mismos, tendencias
ideativas que llevan a la persona a un concepto más abstracto pero congruente. El
concepto de sí mismo en el nivel de anahata no es tanto definida por el cuerpo físico, sus
impulsos, y los elementos más groseros de su entorno. La mente y la personalidad se
abstrae de estos niveles y su enfoque es más mental e ideológico. La personalidad es
informado por el profundo y abstraído pensamientos de “¿quién soy yo en esencia,
condicionado por mi entorno?”, O “¿qué es lo que realmente siento.” La Vanidad
representa el triunfo egoísta del individuo sobre la atracción hacia el exterior del entorno
social. El entorno social exige la conformidad y la presentación del mismo a la
colectividad. El proceso de individuación, por el contrario, es el descubrimiento de la
verdadera identidad de la persona. Esto representa el esfuerzo del individuo para superar
el miedo de su propia alienación social, así como la censura social para alejarse de los
paradigmas sociales dominantes que han condicionado la emergencia, evolución de auto
en auto-conceptos limitados y los límites sociales estrechos. Este proceso es natural y
saludable en la evolución de la mente hacia Espíritu, sino que busca el conocimiento sin
límites, el bienestar y la felicidad de su esencia fundamental, no condicionado, y no
creado. Vanidad, sin embargo, representa el proceso incompleto y parcial de la
individuación. Vanidad mira hacia atrás en su crecimiento y logros a la fuerza entrópica de
la conformidad, la inseguridad, la vergüenza y la debilidad de un sentido de auto-
satisfacción y logro orgulloso. En lugar de encontrar su fundamento en el Espíritu puro o
en su relación dinámica con el Espíritu, el ego asegura un lugar para sí mismo en sus
propias cualidades, habilidades, logros, y las palabras y los símbolos auto-referenciales.
En otras palabras, el ego se identifica con orgullo sólo con el objetivo, relativo, y
cualidades siempre cambiantes que el color y calificar la sensación pura de que en lugar
de la “puro y eterno I” en sí. Sin embargo, la vanidad no implica la identidad limitada del
ego con sus propias cualidades. Calificación y atadura de la que no necesariamente
significa el orgullo y la vanidad. En cambio, la vanidad es el engrandecimiento y la
identificación exclusiva del ego con sus propias cualidades. El proceso de la evolución a
través de toda la parte, o el Macrocósmos convertirse a través del microcosmos, se
ignora. El ego ve sus cualidades objetivas y logros orgullosos como su subjetividad, ya
que su identidad fundamental. Es más que la confusión del sujeto con el objeto sin
embargo, como el sentido de hacedor (ego o Aham) está alienado y encapsulado del
resto del ser mental. Aquí el ego no reconoce su, estructura psicológica mental, completa
y no toma en cuenta las fuerzas evolutivas sutiles que tratan de expresar y manifestar a
través del individuo. El individuo en vez ve su propio ego como el origen y el principio y el
fin de toda la existencia: “Yo soy el centro del universo”. El verdadero yo es puro,
incondicional y libre. Las fuerzas de Prakriti generan todas las cualidades para ese
asunto. La vanidad no es la confusión del sujeto con cualidades objetivas. El “yo”
cualificado y mezcla de cualidades objetivas se equivoca como el centro de la identidad.
No es de extrañar que la vanidad y el orgullo son universalmente considerados el mayor
error y defecto posible para los seres humanos. El proceso Macrocosmic de la evolución
y cada vez a través del microcosmos es usurpado por el ego limitado con su reclamación
a la autoría de este proceso. Un hecho que muchas personas no se dan cuenta es que la
vanidad es una debilidad. Su fácil para uno equivocada ver cómo la gente se lleva a cabo
con la vanidad son personas realmente fuertes y valientes. Sin embargo, si uno mira más
profundamente en la dinámica y los orígenes de la vanidad se va a entender claramente
que la vanidad es una compensación por la incertidumbre y el miedo y un hogar para la
ambición y la compulsión. En otras palabras, la vanidad representa la calificación de una
mente más inteligente y consciente por parte de los complejos no resueltos asociados
con el vrttis del propensiones Manipura (3er vórtice) Svadhistana (segundo vórtice) y. El
conflicto de la duda, la vergüenza y el miedo por la ambición, el apego ciego y sed de
logros en el campo de batalla del Manipura busca un refugio en una forma más elevada e
inteligente de la conciencia en el anahata. Vanidad es la compensación y apaciguamiento
del conflicto, poniendo la energía psíquica de uno en mayores cualidades y los
componentes del mismo. Una noción más abstracta del autorreconocimiento emerge
como la gloria del yo interno, con sus ideas de auto-reflexión de sí mismo se embellecen.
Aquí, la identificación con la propia psique se convierte en el canal para la energía
psíquica o el impulso y la inspiración de la mente. El ego puede aún calificar misma con
sus logros externos, pero es la internalización de estos logros por una identidad separada
abstraídos de su entorno que pone el foco de la conciencia. La liberación de la identidad
desde el cuerpo y el medio ambiente es el sumo bien de la vida humana si el proceso se
lleva hasta el final sin crear separación. La mayoría de nosotros estamos en algún punto
intermedio, dándose cuenta de que tenemos una identidad trascendente, separado de
mundo y el cuerpo, pero todavía estamos contradictoriamente asociando la noción
abstracta de “Yo” con las cualidades objetivas del mundo y el cuerpo, y por lo tanto
estamos sujetos a las nociones imaginarias del “yo y lo mío.”
La Dinámica de “Ca” y “Cha” en el Discernimiento y la Depresión
En la fase de la involución, Shiva, la conciencia infinita, ha sido transformada por su
inmortal consorte Shakti, la energía creativa divina, en todo lo que está en este universo.
Shiva es luz puro mientras que Shakti es la gravedad que aparentemente doble
trajectorias de luz e intenta atrapar rayos en formas creadas por ella. Es el propio Shiva
que se ha convertido en ” las cosas de las estrellas,” la cosa fina que compone todas las
cosas finitas. La consciencia infinita de Shiva aparece en todas las formas del universo. La
vida encarnada en la evolución es una creación hecha en el viaje de regreso, donde la luz
de las estrellas y la materia están anhelando evolucionar más allá de lo físico, en la
energía pura, en la mente, y finalmente volver a la conciencia . Todas las almas
encarnados desean reunir con Shiva Shakti.
Por lo tanto, la mente microcósmica está fundamentalmente dominada por la fuerza
centrípeta, la fuerza evolutiva del retorno que busca su centro. “Ha” es el sonido de esta
energía centrípeta primordial de la mente. Es el primer vrti, o vórtice de la mente, que es
una conciencia subjetiva pura. “ha” pertenece al vórtice Ajina. Aquí la mente
misteriosamente concibe sólo el inconcebible inconcebible que está completamente más
allá de la mente misma. La mente ” concibe ” esta verdad al entender que ” yo soy eso “; ”
soy consciente en sí misma, y no esta mente.” es la única tendencia de la mente que va
totalmente hacia la trascendencia, en la pura subjetividad de Shiva. Incluso las nobles
tendencias vishuddha se relacionan con el mundo exterior en un espíritu de servicio y
caballerosidad, pero “ha” es una fuerza de la mente, de shakti, que se rinde solo a Shiva.
Es reconfortante saber que es la única fuerza que puede dominar por completo la mente y
unificar en la infinita morada de Shiva. El universo conspira contra nuestros deseos
externos. Es sólo aquí que todos los deseos encuentran su cumplimiento. Todos los otros
49 grandes vrttis van hacia afuera. “ha” es la única tendencia que psorax no puede tocar.
La propia existencia del parásito que se alimenta de la inconsciencia depende de que no
vuelva al uno, de su incapacidad para transmutar su pequeño ” yo “, el ego, en el gran ” I-
testigo.” por lo tanto, sólo rendirse a El infinito atman pondrá fin al dominio de psorax. Sólo
la entidad que está más allá del bien y el mal puede liberar a uno del bien y del mal.
Mientras estemos encarnados en esta forma humana que pasa a través de las experiencias
necesarias del alma en este mundo, debemos conocer y cultivar las tendencias positivas
de la mente que nos ayudan a ampliar y adaptar a este mundo relativo sin olvidar nunca
que nuestro verdadero hogar está en el espíritu. Debemos distinguir entre lo relativo y lo
absoluto, entre finito e infinito. El mundo no es intrínsecamente corrupto, simplemente no
hemos aprendido cómo manejarnos a nosotros mismos. No hemos aprendido a
economizar la naturaleza infinita de deseo. El discernimiento es la sexta propensión del
Vórtice Anahata . Es administrado por el sonido “ca.” El discernimiento es la conciencia, la
fuerza de la conciencia sobre la mente. La mente armoniza con lo sublime, la conciencia y
la vida trascendental y actúa de acuerdo a su camino interior. El camino interior sólo puede
llegar a ser puro cuando realmente conocemos la diferencia entre lo que nos libera y lo que
no- lo que ocasiona sufrimiento e ignorancia. Los deseos se doman sólo a través de la
comprensión de que siempre traen algún tipo de sufrimiento en el final. El único deseo que
libera es verdaderamente el deseo de unirse con el Infinito. Es sólo cuando un alma ha
luchado y ha desarrollado su discernimiento que la naturaleza instintiva de los deseos
externos comienza a perder su control sobre la mente. Lo finito no puede saciar el infinito.
Deseos externos no pueden traer nirvana. Esforzarse por esta liberación no significa
renunciar al mundo por completo, pero un buscador tiene que tener los ojos bien abiertos
para navegar correctamente a través de maya. Con el desarrollo del discernimiento, más
tentaciones pueden venir para probarnos, pero finalmente esto ayudará a establecernos en
una comprensión más profunda en la que la renuncia se convierte verdaderamente en algo
dulce y no algo forzado y manipulado. No entender esta verdad esencial de la existencia
siempre trae vacío y angustia existencial. Este es el séptimo vrtti del Vórtice Anahata ,
depresión psíquica, controlado por el sonido “cha”. “Ha” debe descender a “ca” para poner
de nuevo en equilibrio a la mente sin discernimiento. Con suerte, un poco de “la noche
oscura del alma” hará el trabajo, pero muchos caen en un vacío profundo y aceptan todo lo
que psorax está ofreciendo. Psorax ama a un ego vacío y aburrido y siempre encontrará la
manera de llenarlo. “Una mente ociosa es el taller del diablo.” Cuanto mayor es la imagen
que se invierte en el ego separado cuanto mayor es la sombra proyectada en la mente por
el resplandor infinito de la conciencia. No entendemos que es nuestra propia sombra
proyectada por una vana imagen inflada que nos atrapa en esta maya. Si hay un lugar para
una imagen en esta tormenta mental de vrttis, entonces me imagino que debe ser la más
clara, honesta y transparente posible. Los esquemas oscuros del ego inconsciente no se
pueden esconder muy bien de esta luz del discernimiento.
Discernimiento
Como se mencionó previamente, el nivel mental del Anahata (sus vrttis y su kosa
subliminal) es el fulcro donde descansa el flujo direccional de la mente. Si las
propensiones del Svadhistana y Manipura cualifican a las del Anahata, uno puede tener
una mente intelectualmente desarrollada, con un sentimiento de separación abstracto y
definido, pero a su vez carente de calidez y conciencia moral. Esta frialdad y
distanciamiento se deben al hecho de que el auto concepto psíquico, abstracto e
intelectual, está aún muy ocupado con el auto establecimiento de las propensiones del
Svadhistana, o la adquisición de las del Manipura. La habilidad de una conciencia y
personalidad más elevada, con potencial para la vida interna, y la capacidad para pensar y
sentir profundamente se encuentra, en este estado, incapaz de utilizar esta conciencia
para relacionarse con otros en maneras correspondientemente profundas. Los impulsos de
los vrttis inferiores usurpan la inteligencia de los superiores. La propensión del
discernimiento o conciencia moral, le da a la mente la habilidad de usar su razón para
determinar qué elecciones y modos de vida la llevan hacia el crecimiento y expansión de la
vida interna, en relación con el mundo y el Espíritu. De la misma manera, también puede
discernir qué acciones llevan hacia el confinamiento, al egocentrismo, y al estancamiento
psicológico. Con la conciencia, la mente puede entender su potencial egocéntrico y, al
mismo tiempo, estar en contacto con las ideas intuitivas que la guían fuera de sus
limitaciones y hacia la realización espiritual. La conciencia es la habilidad de saber qué es
bueno y justo, es una propensión enraizada en Mente Intuitiva. El tener la capacidad
profunda e intuitiva de observar y entender la naturaleza del ser y del mundo le permite a
uno actuar de acuerdo con la verdad. La conciencia intuitiva de la cual hablamos aquí es la
conciencia esencial, la conciencia en la Conciencia, es la representación del Espíritu
dentro de la mente. El concepto de Viveka no se refiere al código externo de “hacer” y “no
hacer”, impuesto convencionalmente, sino a la voz interna, la benevolente guía del Tao
eterno.
Depresión psíquica
Existen tres principales grados de depresión. La propensión del estupor psíquico en el
segundo vórtice es, por supuesto, la más pesada; representa una paralización de toda la
base psicológica. Con la melancolía del tercer vórtice se da un movimiento entrópico de
las dinámicas y extrovertidas propensiones que ligan al ser fenoménico con el mundo. El
vrtti de la depresión psíquica en el cuarto vórtice es, como el nombre lo indica, un tipo de
depresión en el que el ego consciente experimenta hastío, aburrimiento, falta de
significado y pérdida del espíritu. Se trata más de una enfermedad psíquica y existencial
que simplemente de la paralización de los impulsos e instintos, característica de la
melancolía y del estupor psíquico. El ego en este estado siente opresión, no sólo porque el
ambiente no se encuentra en armonía con la psique, sino porque la psique no está en
armonía consigo misma. El interés del Vórtice Anahata es descubrir el significado profundo
de la identidad fenoménica, la verdadera naturaleza de la personalidad. La depresión
psíquica resulta cuando estas necesidades existenciales no son satisfechas. Hay una
laguna en el significado que liga la definición del ser consigo mismo y con la sociedad.
Esencialmente, este tipo de depresión aparece cuando el ego no está en
armonía con su conciencia, con las ideas profundas e intuitivas que unifican todos los
elementos de la personalidad y que le dan inspiración y dirección. La conciencia es el
Espíritu guía dentro de la mente. Nos muestra la virtud y cómo alinearnos con el espíritu de
benevolencia del Dharma en cualquier momento y en cualquier situación. El flujo y
dinámica de la vida mental no es caótico, sino que sigue un orden muy refinado.
Solamente cuando el ego opone resistencia a este orden intuitivo, surgen la confusión,
alienación, enervación, y finalmente la depresión. La depresión, especialmente cuando se
experimenta en su forma existencial en el Anahata, tiene su propio orden y significado. Es
de hecho una llamada para el despertar hacia una vida más consciente. En muchos casos,
la depresión se manifiesta en períodos de gran transformación. “Antes de preparar a un
hombre para grandes cosas, el cielo lo llena de amargura y desesperación”, dijo alguna
vez un taoísta. Quizá la depresión, al menos vista desde una perspectiva espiritual, puede
servir el propósito de hacernos más reales, de alinearnos más con nuestro ser interno. A
partir de ella, la duplicidad y las incongruencias dentro de la personalidad pueden ser
socavadas y su perpetuación, imposibilitada. Muy frecuentemente el ego se pierde en
imágenes plásticas, construidas socialmente, en la conformidad superficial dentro de un
sistema convencional, y nunca escucha ni explora la voz interna que siempre está
llamándolo a la expansión y transformación. La depresión psíquica puede arrancar de raíz
las formas sutiles de egotismo y vanidad aún en la más espiritual de las mentes. San Juan
de la Cruz denominó a este tipo de pérdida del espíritu la “Negra noche del alma”. Aparece
como una contracción y opacidad de las facultades mentales; sin embargo, por debajo se
encuentra un proceso espiritual que ayuda al alma a ir más allá de todas las limitaciones y
fronteras que la mantienen confinada a su sentido de separación y auto encierro. Con la
depresión psíquica existe la capacidad de cavilar sobre el por qué uno se siente pesado y
sin significado, sobre el por qué las cosas no están saliendo bien y, así, encontrar
soluciones. Nuestras vidas psíquicas nunca ocurren al azar, nunca carecen de significado.
Cada situación es una oportunidad para crecer y ejercitar nuestro intelecto, nuestro
discernimiento, nuestra introspección y nuestra compasión. Dentro de nosotros siempre
está la conciencia, la voz del Espíritu, guiándonos incesantemente y dirigiendo nuestras
vidas hacia el bien máximo; sólo necesitamos escucharnos y ser honestos con nosotros
mismos.
La Dinamica de “Ja” and “Jha” in Ego y Egoismo
Con la séptima vrtti del corazón espiritual , nos entramos en el lado derecho, solar del
Vórtice Anahata . Aquí la fuerza centrífuga es más fuerte que la fuerza centrípeta y las
tendencias de este lado se mueven más hacia afuera que hacia adentro . El séptimo vrtti es
la necesidad de autodefinición o ” Aham vrtti”. Aham es el ego o “yo hago” . Aham
realmente no denota el egoísmo , que es de hecho el octavo vrtti . Se llaman Aham la
“autodefinición ” porque es simplemente la necesidad de comprenderse a sí mismo en el
plano relativo de existencia; lo que eres, que has sido y que quieres hacer en esta vida . No
puede ser una tendencia negativa porque la mente humana impulsada por este vrtti siempre
desea la claridad, la expansión y mejoramiento de su situación existencial. De hecho , esta
tendencia puede meter uno tan profundamente en la cuestión de “¿quién soy yo ?” que la
propia ego dominado por separación desaparece en la eterna ” I-Witness”. Para seguir este
vrtti a su origen hace retroceder a la cabecera de la Divinidad donde se derrama en cada
alma microcósmica . El Aham es el activo “yo hago” , pero justo detrás de él es el I- Witness
de que es perfectamente inmóvil , eterno y simple. ¿Por dónde
empieza uno y por donde termine el otro? Es como tratar de encontrar el borde de una
sombra en que no hay un límite real y definida . El ego en su más noble expresión no es
más que un vehículo de la Conciencia super-personal de expresarse como persona,
como ser humano auto -realizado . Y se hace así, o se convertirá así en todos los
microcosmos. Cuando uno realmente confía en sí mismo, entonces la persona se
sustenta en el I-Witness. El hecho de recordar y idear y en la Entidad testigo detrás de su
persona siempre va a poner la mente en equilibrio y todos los problemas se sitúan en una
perspectiva más clara . La persona no es más que un adorno , un flash no intencional
cuya imagen está iluminada desde un acto sin imagen desde lo profundo de la propia
subjetividad interior. Esta expresión está controlada por la raíz acústica vibrante de “ja.”
La degeneración de esta manifestación del Macrocósmos en el microcosmos es el
egoísmo. Es controlado por el sonido “jha.” Aquí es donde un templo al ego separado ,
temeroso y vano se construye y esta adorado por los vrttis debajo del Vórtice Anahata. Los
deseos egocéntricos y vanidosos, junto con los complejos emocionales inconscientes se
refugian en un imagen embellecida de uno mismo. Donde reina el egoísmo , la muerte no
está muy lejos. La razón subyacente de nuestra crisis de la conciencia , la cultura y la auto-
definición no es sólo de las limitaciones naturales de los seres imperfectas en la evolución,
pero la manipulación de este vrtti por nuestra sociedad y sus instituciones. En vez de
fomentar un sentido de interser y la cooperación, la mayoría de nosotros hemos aprendido
separación individual, la competencia y la dominación. Dentro de una sociedad capitalista e
individualista hay espacio para unos pocos “ganadores”, mientras que muchos sufren de la
falta de propósito personal y la alienación social que les deja espiritualmente distanciados y
neuróticos . Nací en probablemente una de las sociedades más neuróticos y enfermos
mentales en el planeta, al menos por el llamado mundo desarrollado. Ahora, en el norte de
México , veo que la mayoría de la gente quiere tener un estilo de vida estadounidense.
Estos valores individualistas, materialistas sólo corrumpen aún más lo que ya es una
cultura con problemas profundas. Uno puede llevar este egoísmo sobre la práctica
espiritual y buscar la iluminacion egoístamente. Aquel que conoce verdaderamente el
Atman también ama desde esta posición sublime. He visto a muchos que dedicar largas
horas a la meditación y/o yoga, pero realmente hacen ningún progreso, ya que sólo
piensan en sí mismos y su imagen espiritual. De hecho, crean mucho desequilibrio en su
vida y no ven la forma en que sólo comienzan a sufrir más que cuando eran personas
mundanas. Como afirma la Upanishad, “los que sólo buscan el camino finito caen en la
oscuridad. Los que buscan sólo el camino infinito caen en la oscuridad aun más profunda.”
Yoga es el equilibrio de ajustar los flujos mentales internos y externos, y convertirlos en
uno. Uno realmente necesita una mente bastante equilibrada antes de comenzar la
práctica espiritual. Desafortunadamente, yoga, y especialmente tantra toga, no es una
forma de psicoterapia diseñada para curar complejos psicológicos modernos. Más bien, es
una forma de “psicología ápice”, diseñado para ayudar a las personas bien adaptadas a
alcanzar la realización espiritual . Para aquellos que no están tan bien ajustado, una
comprensión clara, psicológico de yama y niyama junto con asanas y meditación suaves es
necesaria antes de intentar cualquier otra práctica. Si uno mira el mundo del yoga, es
solomente un espectáculo de ego y hay muy pocos que realmente entienden las
implicaciones de lo que están enseñando. Muchos son sólo payasos de asanas, pero hay
más peligroso cuanto más alto se sube la escalera de astaunga yoga (8 pasos de yoga).
Yo vivía en una comunidad monástica con muchos practicantes de tantra yoga. Aun que
había muchos ejemplos buenos de meditadores maduras, también había muchos que a
menudo eran bastante neuróticos porque no podían digerir todo el contenido psíquico
inconsciente y subconsciente que sus prácticas despiertan. En lugar de encontrar la
iluminación, sólo se termina más profundo en el cenagal de un ego ignorante asediada por
tantos complejos emocionales. Probablemente habría sido mejor tener una familia y una
práctica espiritual menos intenso. Para el ego el que contempla y se rinde a la radiación
interna de la conciencia pura, el egoísmo se convierte en algo aversivo . El egoísmo es la
juerga en la ignorancia de la separación. Egoísmo nace del sufrimiento y muere en el
sufrimiento. La persona que realmente entiende su ser interior siempre aportar algo bueno
para el bienestar colectivo . A través de la contemplación y la devoción al Testigo puro,
interno más allá del pensamiento y la voluntad, uno no se puede dejar de encontrarse a sí
mismo en todas las personas .
Ego o Auto-identidad
El Aham-vrtti o ego no es lo mismo que el vrtti del egoísmo o el de la vanidad. Esta
propensión es el sentimiento de la identidad verdadera. Es el concepto existencial de la
verdadera conformación psicológica, independiente de los complejos de inferioridad o
superioridad; es la naturaleza esencial de la personalidad. Nos proporciona la información
sobre nuestras inclinaciones innatas, estilos cognitivos, tonalidades afectivas, el si uno es
intro o extrovertido, más serio o más relajado, si piensa más o siente más, lo que le gusta
y disgusta, etc. Este auto concepto es una noción de la identidad que organiza y
estructura las diversas propensiones y formas de pensamiento en un concepto ordenado
de una identidad general. El vrtti del ego le da una forma pensada a la noción del “yo”.
Aunque el “yo existo” o Mahat se manifiesta claramente en el Vórtice Anahata , aún se
encuentra calificado por objetividades. Aquí, por supuesto, los objetos calificativos son
psíquicos o psíquico-espirituales. El ego por consiguiente, es un concepto de lo que es el
“yo” en relación al mundo relativo. Este vrtti abre las puertas a un potencial profundo y
maravilloso. Por supuesto, la noción humana del “yo”, se encuentra atada muy
frecuentemente a nociones sociológicas, nacionalistas, culturales, regionales así como a
las nociones limitadas de la personalidad inferior. Sin embargo, en este vrtti reside un gran
potencial, con el cual la identidad eterna y espiritual, Shiva, puede encontrar una morada
para expresarse a través de la personalidad humana. Es cierto que la personalidad
humana es algo relativo, ya que se encuentra dentro del dominio de Shakti; sin embargo
en ella se halla el reflejo de la conciencia fundamental, quien da la noción de identidad. En
esta etapa de desarrollo de la personalidad espiritual las cualidades objetivas y conceptos
que cualifican a la identidad no son precisamente ataduras, sino más bien medios a través
de los cuales el inefable Ser Infinito se expresa vía la personalidad finita. En este punto, las
cualidades objetivas son transparentes ya que la personalidad no necesita más de
nociones externas condicionadas para su auto referencia. Aquí uno entiende que el infinito
Shiva mismo no es una personalidad y que no tiene cualidades; que se expresa a través
de planos finos, sutiles, del mundo creado-relativo. La personalidad o carácter no puede
existir para el Infinito ya que ésta requiere de las limitaciones inherentes a definiciones
finitas. Por otro lado, la personalidad tampoco puede existir en el finito sin el reflejo del
“yo” subjetivo, existencial, que es a su vez Infinito. El carácter, por lo tanto, es el área de
cultivo donde el Infinito se expresa conscientemente a través de un medio finito. Desde
luego, toda la creación es la progenie de Shiva, pero es dentro del desarrollado ser
humano que la autoconciencia llega a conocerse a sí misma fundamentalmente como
Conciencia Suprema, aun cuando ésta pueda tener todavía cualificaciones sutiles. Lo
cierto es que, sin estas cualificaciones, el Infinito no tendría una personalidad. Todos los
seres humanos son dioses disfrazados. Sólo aquél que pisa el campo más profundo de su
ser e identidad se da cuenta que su vida, su ser, su existencia relativa, es en realidad un
vehículo para que Shiva se manifiesta en las multitudinarias formas de la personalidad o,
en otras palabras, para darle un nombre al Infinito. Esta es quizá la verdad más dulce y
melodiosa de la vida humana: que la vida humana es verdaderamente la Vida Divina.
Egoísmo
Todos los vrttis del Vórtice Anahata están relacionados con el concepto del ser; la mitad de
ellos vinculan a la identidad con el ser limitado, mientras que la otra mitad, las cualidades
positivas, proveen un ímpetu para la trascendencia del ser fenoménico. Vimos que con la
vanidad se genera un embellecimiento y un orgullo a partir de las cualidades que uno
identifica en sí, en un intento de establecer la identidad psíquica. El vrtti del egoísmo es
similar en cuanto a su fijación en las cualidades de la identidad limitada; sin embargo, en
esta tendencia hay un egocentrismo más agudo y cauteloso que en la vanidad. La vanidad
es una limitación, pero al mismo tiempo da una sensación de orgullo y confianza, junto con
una convicción de eficacia. Uno puede tener una personalidad saludable, con buenas
cualidades y aún mantener un poco de orgullo. El egoísmo es más bien una patología en la
que la personalidad carece de cualidades verdaderas y significativas y, en lugar de buscar
la expansión en una manera espiritual, fija la energía psíquica exclusivamente en preservar
la noción del ser. Una persona orgullosa puede en ocasiones pisar fuera de sus fronteras y
conectarse con otros. Lo anterior resulta más difícil para un egoísta ya que su interés no es
solamente el de pulir y refinar la personalidad; más bien se trata de un mecanismo de
defensa que le ayuda a mantener la integridad a una estructura débil del ego. Este vrtti se
encuentra muy frecuentemente trabajando junto con los vrttis del segundo vórtice. El
resentimiento, compulsión y represión son propensiones que mantienen unida la integridad
de la base del ego. Si el ego no está bien integrado, y los vrttis del tercer y cuarto vórtice no
han logrado compensar los del segundo, la personalidad del Anahata estará muy contraída.
El potencial para la expansión psíquica en el Vórtice Anahata estará concentrada en
asegurar un auto concepto frágil, que ha estado perpetuamente inseguro. El carácter de
una persona así es muy frecuentemente frío, desconfiado, que oscila entre un desapego
emocional obligado, una represión de tendencias infantiles y una compulsión para actuar
sobre ellas. Esta persona también mantiene un límite muy marcado entre el “yo” y el “otro”,
que conserva a los demás a una distancia segura. Dicho sencillamente, el egoísmo es la
alienación y auto encierro de la personalidad, con su consecuente inhabilidad para
conectarse significativamente con otros seres sutiles, así como con los propios potenciales
superiores. El egoísmo también puede evitar que una persona pueda desarrollar estos
potenciales.
La Duplicidad y “na”
Si hubo alguna vez un escondite favorito para psorax en la mente humana, que debe estar
en el vórtice o vrtti de duplicidad. Recordemos que psorax es el término que Pluma
Blanca se refirió a como la fuerza centrípeta o la fuerza de regreso en el universo siempre
empuja contra y al parecer castiga
movimientos microcósmicos, externas que no están en armonía con las acciones originales
y equilibradas del Macrocosmos. La proyección hacia el exterior frustrado sigue siendo
alojada en el cuerpo y la mente como un picor constante debajo de la piel, o algo mucho
peor. Todo lo que ha hecho la mente sique pesando contra ella en el presente. Sólo en la
mente microcósmica espiritualmente ignorante hay una necesidad de este acto de
compensación para poner el universo de nuevo en orden después de que lo distorsionamos
con nuestra voluntad impulsivo. Es psorax realmente mal ? Sólo pretende ser el malo de
para reflejar nuestra propia sombra. Detrás de todo en este mundo fenoménico existe un
amor subyacente. Con la duplicidad de la mente se ha desarrollado lo que parece ser un
mecanismo eficiente de permitir 2 sistemas contrarios a funcionar al lado del otro sin ningún
tipo de contradicción, o eso parece . El ” paquete furioso de deseo en un animal moribundo
” y el humano sincero , responsable, y consciente encarnado en el mismo ser. El Lobo
Estepario de Hermann Hesse viene a la mente . Duplicidad actúa como una forma de
represión y distorsión de lo que realmente es verdad sobre la vida en la zona más oscura,
mientras que al mismo tiempo que da rienda suelta al lobo dentro sin escrúpulos ni
remordimientos de conciencia. En resumen, la duplicidad es una mentira. Es un intento de
salvar la cara, de no admitir que uno se rige por la sombra . La sombra, y por lo tanto
psorax, está en todas partes los seres humanos son, en los individuos y la colectividad.
Existen los ejemplos más flagrantes en sociedad común, en nuestras convenciones diarias
y sobre todo la religión y la política. Los gobiernos imperialistas crean sus propios enemigos
o “terroristas.” Ellos mismos promueven, manipular o incluso crear regímenes extranjeros
corruptos que se prostituyen sus recursos naturales y mano de obra a las naciones
poderosas . Ellos nunca dudará en mentir con el fin de la guerra y la muerte de millones de
robar la riqueza natural del resto del mundo. Los ciudadanos comunes y corrientes van
junto con él y mueven sus banderas y engordan mientras los soldados inconscientes y las
fuerzas de seguridad privada y otros “drones” se van a otras tierras para matar a la gente y
traer su “demonocracia” para todos. ¿De dónde psorax encaja en todo esto ? ¿Qué tipo de
sombra se crea a partir de una persona que cree estas mentiras y qué tipo de mayor
monstruo es creado por un cuerpo colectivo que va junto con el mito ? Incluso más grande y
más oscura es la sombra de las personas astutas que fabrican estas falsas realidades para
su propio beneficio . Las reacciones de estas acciones son tan evidentes en la depresión, la
neurosis y la zombificación colectiva de la gente común que tienen poca noción de o se
sienten impotentes a las falsas realidades de sus vidas. Una vida sin conectar a la corriente
subterránea de la conciencia de unidad siempre será compensada por la ley cósmica, la
más grosera la trasgresión, el más burdo es la reacción. El expresión más sutil de duplicidad
es el reconocimiento del hecho de que sólo hay una conciencia integral en el universo , pero
todavía no puedo dejar de lado mi ego con sus proyecciones de nombre y forma a la
realidad inefable suprema. Una religión o camino en particular es una realidad efímera de
ego que en el fondo es muy relativa y muy limitada, pero siempre parece pegarse a mí y
convencerme de su realidad. También existe el temor de que Jesús, Baba, o quien es el
guru castigará a uno para dejar el nombre y la forma en la unificación con la divinidad sin
nombre! El dios sin forma dice “no mas de esto” y te unifica con el Om que es mas all pero
vibra cada parte de este universo! Om siempre ahogara nuestras palabras pequeñas para
Dios. Sólo una comprensión sin mediación directa de Uno Mismo destruye toda creencia
religiosa y el dogma. Cada vez que la personalidad realiza un salto de un vórtice al
siguiente, existe la necesidad de que la energía psíquica y sus objetivos realicen un cambio.
Un movimiento saludable de un vórtice hacia el posterior incorpora gradualmente las
tendencias inferiores en las superiores. Como hemos visto, en cada vórtice se da una
recapitulación de las tendencias anteriores en formas sucesivamente más sutiles. Si los
patrones de expresión anteriores no son transmutados e integrados en los nuevos, se
produce un quiebre en la personalidad. Cuando esto sucede, las tendencias bajas y las
elevadas funcionan al mismo tiempo. Debido a que hay una gran diferencia en la estructura
temática de cada vórtice, se generan incongruencias muy definidas en una personalidad
así. Lo que antes era el tema principal de un vórtice, se convierte en la sombra inconsciente
de su sucesor. Por ejemplo, las propensiones del tercer vórtice que no fueron incorporadas
en el Anahata se convierten en la sombra de esta personalidad. La tendencia de duplicidad
o hipocresía se manifiesta cuando la inteligencia del Anahata no es capaz de integrar
completamente las tendencias bajas, ahora inconscientes, de los vórtices predecesores. En
lugar de que el Anahata transmuta la energía psíquica de las propensiones inferiores en
alguna de las suyas, la mente trata de enmascararlas, negarlas, distorsionarlas o
suprimirlas, para que no parezcan incongruentes. Aquí podemos imaginar el caso de una
personalidad dotada de algunas cualidades finas y una inteligencia consciente; por ejemplo,
alguien con un poco de conciencia moral, afecto por los demás y una perspectiva espiritual
en la vida. Por otro lado, puede que esta misma persona tenga aún remanentes de un
patrón de funcionamiento mental previo que vayan en contra de su sentido del ser actual.
En lugar de reconocer conscientemente estas tendencias dispares y trabajar para
integrarlas en una síntesis armoniosa, la mente utiliza sus habilidades cognitivas para
distorsionar y enmascararse, permitiendo así que existan hombro con hombro con el ego o
personalidad consciente. Entornos diferentes sacarán a flote estas tendencias opuestas. En
una situación uno puede comportarse en una manera desinhibida y expresar lo que
normalmente no expresa, mientras que en otra uno puede actuar de acuerdo al protocolo
social. Lo que se menciona aquí no se refiere a la expresión de diferentes facetas de la
personalidad, de acuerdo a los distintos contextos; la duplicidad es, más bien, el acto de
encubrir, de montar una apariencia para ocultar una realidad interna indeseable. Esta
mezcla de posturas antitéticas dentro de la misma mente causa que la cognición juegue
ambos bandos “que cace con los perros y también corra con las liebres”. Un día uno puede
ser compulsivo e iracundo, y el otro amable y justo. La duplicidad se da cuando el lado
amable y justo se rehúsa a reconocer realmente a su contraparte sombría. En otro caso
quizá sea el lado estable de la personalidad, con su aparentemente seguro sentido de
identidad, el que distorsiona o niega una parte débil e insegura. La duplicidad puede
manifestarse de muchas maneras. La parte central de esta tendencia es que se trata de un
intento de evitar el choque entre dos fuerzas antitéticas. Al mismo tiempo, constituye un
bloqueo para lograr la integración y plenitud posibles en el Vórtice Anahata . La duplicidad
se manifiesta como hipocresía cuando la parte más inteligente reconoce a la más inferior
pero intenta compensarla estableciendo para sí estándares elevados, imposibles de
alcanzar para una mente dual y dividida. Por ejemplo, una persona así puede expresar un
comportamiento tosco y lascivo en compañía de sus amigos y denunciar el mismo tipo de
comportamiento en el trabajo o en la iglesia, para mantener una apariencia socialmente
respetable. La duplicidad se encuentra con demasiada facilidad en grupos religiosos donde
las personas inseguras tienen la necesidad de otros para guiar o influir en ellos
espiritualmente. Sin siquiera mencionar la desviación sexual, todavía hay un montón de
ejemplos peligrosos de la duplicidad en la religión. Duplicidad permite tendencias ocultas
excavar profundamente en estas mentes mientras que los “demonios” de la vanidad
espiritual y el deseo de manipular y controlar a otros se convierten en el objetivo principal.
Una vez buena intencionalidad ha degenerado, que virtud queda para proteger a uno de las
partes más oscuras de la sombra? Es la misma situación si llevan cuellos blancos o
turbantes de color naranja o recitar refranes bíblicos en latín o shlokas sánscritos: las
personas que engañan y hacen daño a otros espiritualmente a través de su hipocresía caen
muy duro en la perversión. Lo que fue reprimida y oculta se vuelve tan dolorosamente
evidente después de una caída. Personas de mente espiritual con discernimiento, o viveka,
no pueden tolerar estas actividades y pertenecer a ningún grupo que mienten y encubren
estas verdades. Una persona espiritualmente consciente tiene que salir de la red de
mentiras o convertirse en un agitador o revolucionario, un “hereje”. La intuición espiritual
debe extenderse más allá de los nombres y las formas de la religión. “Está bien para nacer
en una secta, pero no morir en uno”, dijo Vivekananda. Es natural tener la dualidad en la
existencia humana. A veces somos fuertes y otras que somos débiles y no podemos
resistirnos a las tendencias negativas. Hay tanta incertidumbre en cuestiones y valores
profundamente existenciales. Duplicidad, sin embargo, es cuando los censores de la mente
cubre las verdades inconvenientes mediante la mente sigue fragmentando y
compartimentado la personalidad en una imagen falsa. Esta imagen es falsa, ya que es una
argumentación en contra de otro, una parte no deseada de nuestro ser. Uno declara la
guerra a uno mismo. Dualidad natural y la indecisión se tornan en un sistema de creencias
distorsionada sobre sí mismo donde sólo un lado de la ecuación es visto y no la verdadera
dualidad. Cuanto más se reprime y deforma la sombra, más de un “verdadero creyente” uno
se vuelve. Se necesita fanatismo y mucha argumentación para sofocar la sombra. Se
necesita mucho trabajo psicológico interno y / o práctica espiritual para integrar las distintas
partes de la personalidad y convertirse en su conjunto. Y esto sólo es posible con una visión
muy positiva de la existencia que permite la sombra de disolver en esta luz poco a poco. En
lugar de convertirse en un ser completo y congruente, la duplicidad ama de proyectar sus
tensiones internas, reprimidos sobre algún “otro”. En lugar de ver lo que es vil y baja dentro
de uno mismo es mucho más fácil encontrar un chivo expiatorio fuera de uno mismo. Tenga
cuidado entrando en la zona de sombra de otro, ya sea un individuo o una sociedad
colectiva. Las proyecciones de la sombra son el medio perfecto para transferir su propio
lado oscuro a otro. El “otro”, el “enemigo” puede llegar a ser el revelador de la verdad, sin
embargo. Puede ser tu mejor amigo en que uno realmente puede empezar a entender este
juego inconsciente de proyección de la sombra que tiene todo el mundo loco. La
purificación completa de este vrtti de duplicidad “abre” el lado derecho, solar del Anahata
Vortex y permite contemplar el “yo” puro en su sede en el corazón espiritual del ser
humano. Sin esta vrtti de duplicidad vibrante en el lado derecho del anahata, los sabios
vedánticos contemplaron el Ser puro en el lado derecho del pecho, donde se irradia hacia el
exterior en la inocencia y la pureza. Después de la duplicidad hay dos vrttis más en el
anahata, la argumentación y el arrepentimiento . Se puede mantener el show, esta guerra de
duplicidad que desgaste el alma, un poco más de tiempo con la ayuda de la argumentación
o poner fin a la misma con un profundo sentimiento arrepentimiento y cambiar el rumbo.
La Dinámica de “Ta” y “Tha” en la Argumentación y el Arrepentimiento
El Anahata es el campo de batalla moral en la guerra del dharma. Dharma significa la
verdadera esencia de algo independiente de nuestras variadas interpretaciones de la
misma, la cosa-en-sí. En este caso dharma se refiere a la naturaleza humana. Podemos
ver en el Anahata que hay tendencias innatas y humanas que tratan de dirigir la mente
hacia la sutileza y el humanismo universal (esperanza, la expansión, de conciencia), pero
al mismo tiempo hemos evolucionado unos mecanismos de protección egocéntricas
abstractas que mantienen a la persona atada en el pensamiento y el sentimiento limitados
(preocupación, la vanidad, el egoísmo, la duplicidad). Si el Anahata se alinea más con un
verdadero sentido de sí mismo en lugar de un sentido vano del egoísmo, entonces el
Anahata se expande y la persona se vuelve más orientada espiritualmente. Sin embargo,
este esfuerzo por expandir hacia el espíritu es algo nuevo para la mente materialista. La
buena conciencia de los seres humanos es muy fácilmente dañado por la mala ideología y
las convenciones sociales. En lugar de ser promovido y aplicado por nuestras instituciones
sociales a menudo se suprime o se distorsiona. Por ejemplo, por lo que muchos
estadounidenses sienten el dolor y simpatía al ver las imágenes de los iraquíes o afganos
muertos, pero sus sentimientos nacionales acondicionados nunca dejan que
verdaderamente van contra la corriente y trascienden estas ideas superficiales impuestas.
La mayoría de la gente encuentran maneras de justificar incluso estas acciones con el fin
de mantenerse en un cierto sentido de orgullo de su identidad colectiva. La argumentación
es una forma de disonancia cognitiva en la que el intelecto se identifica con la forma falsa
de conciencia y argumenta en contra de su verdadera conciencia moral. En este ejemplo,
la conciencia se pone del lado de “God Bless America” en lugar de la conciencia más
intuitiva que dice “esto es todo una mentira.” “Ta” es el vórtice de sonido detrás de la
propensión de la argumentación. Debido a que es un movimiento en contra de la
verdadera conciencia, siempre está condenado al fracaso. La justicia pura o dharma no
requiere los argumentos del ego y es una tendencia mayor en el Vishuddha. Este noble
preocupación por el bienestar universal, con el respaldo de dharma, es el equilibrio de la
conciencia y la acción, de Shiva y Shakti. Sin embargo, la argumentación en el Anahata
siempre tiene una sombra, y por lo tanto una debilidad. “Tha” es el sonido de la devolución
de la fuerza débil de la argumentación de que quiere volver al centro, en alineación con
verdadera conciencia y dharma. Uno quiere ser todo de nuevo después de haber
fragmentado por tantas argumentaciones e historias falsas de uno mismo. “Tha”
manifiesta la propensión de arrepentimiento. Uno realmente ha sufrido tal vez hizo sufrir a
otros. La única manera de salir de este sufrimiento es llegar a ser más consciente, asumir
responsabilidades y tomar algunas decisiones importantes. Sólo de esta manera podria la
mente independiente, voluntaria y egocéntrico abandonar sus argumentos y justificaciones
de sus tendencias más bajas.
Argumentación
El penúltimo vrtti del Vórtice Anahata es la argumentación. En general, la argumentación
es una forma de que el yo se defiende contra la incertidumbre convocando a razones y
argumentos para convencer a los demás o a sí mismo de tener la razón. Nos
convencemos a otros a través de argumentación verbal, nos convencemos a nosotros
mismos a través de argumentos mental, a través de nuestros conflictos internos de
pensamiento. Muy a menudo, cuando uno discute con otro en un esfuerzo por
convencerlo, uno es realmente tratando de convencerse a si mismo inconscientemente y
de preservar las proyecciones de la mente para no caer en la duda y la incertidumbre . El
ego separado siempre tiene que pensar que su posición como centro de su universo es
seguro. Es muy fácil para la mente argumentativa caer en propensiones inferiores como el
odio , la ambición , el miedo , la vergüenza , y la falta de confianza. Un ego ofendido ,
incluso puede llegar a los golpes con otro. Dado que la argumentación es una reacción a
nuestras partes inferiores, no aceptados y rechazados de nosotros mismos como la
vergüenza y la culpa, los seres humanos quieren proyectar esta incomodidad a alguien o
algo más como una purga psíquica. Las personas que realmente nos parecen en nuestras
formas más ocultas son las personas que son más amenazantes y deben ser juzgadas de
acuerdo. Cuando hacemos juicios contra otros que no sólo nos condenamos, sino
nuestras propias partes oscuras también. Y así, con esta forma de argumentación y el
juicio se crea una brecha entre uno mismo y los demás, y también entre uno mismo y
otras partes de uno mismo. Desde una perspectiva espiritual se ve argumentación como
un intento de defender el ego como se ajusta a sus realidades personales, sociales, y
espirituales. Normalmente, una persona no es muy seguro en su interior. Nuestras
creencias son adoptados de los demás o que con ansiedad o inconscientemente se
aferran a algo de “ideología” para asegurar nuestra base en la realidad. Es esta misma
debilidad en la falta de una verdadera conciencia que crea la necesidad de la
argumentación. Detrás de la mayoría de las ideologías es el miedo y la inseguridad y la
ideología intenta mitigar esta tensión. A menudo creemos en algo o alguien por ignorancia,
la desesperación, la pereza o la conformidad superficial. Es importante tener en cuenta
estas partes de nuestro “ideología” personal para no caer en la complacencia y
unilateralidad . En el sentido más profundo de la argumentación es la indecisión. “¿Esto
es moralmente correcto? , ¿Estoy realmente viviendo a mi plena capacidad?, Estoy en
armonía con mi universo?” Es muy natural e incluso útil en la expansión de la mente si la
indecisión no es excesiva. Todas las realizaciones son el resultado del choque y de la
cohesión. La argumentación internalizada empieza a tocar una razón verdadera,
equilibrada con la intuición y la compasión en el corazón espiritual. Aquí la mente es
segura y salva y, finalmente, puede empezar a utilizar el intelecto perspicaz para hacer las
preguntas correctas. La mente comienza a preguntarse: ” ¿Quién, qué parte de mí, está
pensando esto y con qué motivo y intención ?” A través de este discernimiento y
conocimiento de sí mismo, al final aprendemos a simplemente dejar que el testigo vea en
los pensamientos y sentimientos, y dejamos que el se los purifique. Este acto pasivo
cambia de forma espontánea y sin intención la mente e inspira la internalización de los
pensamientos. Si un fotón se cambia esperando nuestra percepción de él como una
partícula o una onda, luego imaginar cómo serían nuestros pensamientos y sentimientos,
e incluso toda nuestra mente se cambia simplemente testificada por la Conciencia
Suprema adentro. Rendir la mente al silencio sublime del Testigo crea una reverberación
de la gracia como un eco de ese silencio. Todas las distorsiones mentales y problemas,
no importa cuán grande, puede enderezarse cuando la mente es paralelo con el testigo, al
convertirse en uno con mi fuente. ¿Cómo se puede estar centrada en el testigo cuando la
mente está tan confundida, dividida e inconsciente de sí mismo? La unificación de la mente
con la esencia de la conciencia hace que la mente se llena de esta conciencia y ella
purifica todos los pequeños oscuros, cuevas ocultas para el psorax. En relación con la
entidad más sutil la mente comienza a imitar y parecerse como esa entidad, en lugar de la
sombra. La mente siempre quiere fundirse en Shiva, en la Conciencia . Esta es su
atraccion fundamental. Sólo por ir a ver más allá de la mente podemos ver realmente la
mente. La mente no es el ser fundamental, no es el testigo , pero está siendo testigo. Uno
puede ver toda la vida, pasado, presente y futuro fusionándose en un eterno ahora, desde
esta perspectiva . Preguntó Rilke : “¿Quién vive realmente la vida, eres tu Dios? ” La
mente se conoce el testigo como su propio pequeño yo, una ola pequeña en su propio
océano, un ser progenie naciendo constantemente y eternamente del Infinito.
El Arrepentimiento
La gente me preguntan por qué no me enojo con el mecánico que me quito el motor fuera,
y al parecer, se vuelve a instalar poniendo todo en su lugar , pero sólo se apretaron las
tuercas y los tornillos con los dedos . Yo digo que alguien como él ya se está condenando
a sí mismo . Lo mejor que podía hacer por él es tratar de inducir un poco de
arrepentimiento por lo que sus actitudes ya no sirven para degenerar a
niveles aún más profundos de engaño. Nosotros nos condenamos a nosotros mismos a
través de nuestras acciones egoístas e ignorantes y podemos seguir sufriendo las
reacciones de un tiempo muy largo. Yo soy capaz de sentir empatía por esa persona y
tratar de entender su punto de vista, no importa cuán distorsionada que sea, y mi único
deseo en su deseo de reprender a él sea que se reforme a sí mismo para no seguir siendo
sólo otra carga para la sociedad humana . Si soy capaz de este estado de la mente,
entonces la mente Macrocosmica debe ser capaz de mucho más . Lo que llamamos dios no
es un vengador o castigador , sino un salvador. Si bien es cierto que las leyes del karma
son inviolables incluso para Dios, existen mecanismos sutiles que la mente Macrocosmic
ha evolucionado a través del microcosmos de traer mentes errantes en armonía con la
existencia de nuevo. El arrepentimiento no es la vergüenza o el deseo de provocar
vergüenza o cualquier otra tendencia negativa en otro. El arrepentimiento es un patrón muy
profundo y auto-reflexiva de pensamientos y emociones muy racionales que cuiden uno de
las auto-condenas de vergüenza . Esta pequeña mente nuestra está interactuando con un
gran universo, un sistema consciente e inteligente que nos preexiste y es mucho más
consciente de lo que uno podría imaginar. La mente ciega y egoísta sólo se da cuenta de
esto después de tanto sufrimiento . Después de haber quemado a sí mismo con el fuego
del sufrimiento y de la alienación tantas veces, uno por fin empieza a despertar y ver la ley
de causa y efecto en el universo. Para una mente despierta, siempre habrá una
oportunidad para que el orden moral inteligente del universo para crear las condiciones de
la gracia, para llamar y dar la bienvenida a todos los microcosmos de nuevo en la unidad
con la Conciencia Macrocósmica. Las señales están por todas partes , pero debido al
egoísmo y la separación no podemos dejarnos realmente entenderlas. La gracia es para
todos, pero sólo se entiende a través de una mente madura . Esta alma desea,
naturalmente, una forma más sutil de la existencia y una vez que se muestra la forma en
que sólo es natural que haya un poco de remordimiento y arrepentimiento por haber
existido fuera de la unión en el sufrimiento y la ignorancia. El arrepentimiento sólo puede
existir cuando hay una verdadera noción de discernimiento o viveka ( la sexta propensión )
para contrastar y reflexionar los errores del ego separado. Cuando uno realmente sabe que
la incapacidad de comprender los miedos , el apegos , los resentimientos y ambiciones han
atrapado uno en una existencia absurda sin ningún propósito real, la idea de continuar o
volver a caer en las trampas egocéntricos se vuelve insoportable. Uno nunca quiere volver
a ese estado porque se basa en el sufrimiento y la ignorancia. El arrepentimiento sirve
como una expresión microcósmica de las leyes de acción y reacción y cómo se encajan en
nuestras estructuras mentales y es un sistema de control y equilibrio para mantener la
conducta en armonía con el universo. Haber experimentado la gran maravilla de la
existencia, de haber encontrado un poco de la presencia infinita en un momento claro de la
gracia, y para sostenerlos a través de la meditación y la devoción siempre mantendrá la
dirección hacia adelante. Aunque hablo de arrepentimiento como el último torbellino mental
del corazón espiritual, que puede muy bien ser considerado como el primero si contamos
desde abajo por arriba. Su sonido de control ” tha ” , es la vibración más densa del Vórtice
Anahata. Reúne ” ta ” , un sonido dominado por estaticidad y la inercia de “ha” , el sonido
del movimiento centrípeto . Por lo tanto, arrepentimiento , o “tha,” sirve como una
propensión que conduce toda la escoria y la densidad de la parte oscura del corazón
humano en la pureza del espíritu puro . Cuando no hay vrttis para crear orgullo o
arrepentimiento que perturban la esencia del corazón espiritual , se convierte en vacío de
la forma y la intención, pero lleno de Conciencia Infinita. El sí mismo es sacrificado al
corazón del universo. Si bien es cierto que todas las acciones del microcosmos se
compensan con las reacciones, hay algunos patrones profundos de la mente que
verdaderamente llevan el microcosmos en unión . Estas acciones no rebotan con las
reacciones sino que se disuelven en el Macrocosmos . “Sea totalmente perdido en Shiva,
como una flecha en su meta .” Porque la mente devota realmente empieza a fluir y
encontrar gracia que se recibe y se absorbe en la vida del universo, las reacciones de dolor
y tristeza empiezan cesar porque el ego deja sus proyecciones de la separación cada vez
menos y hace menos errores basados en ellos . La influencia del Vórtice Vishuddha entra
aquí . Práctica espiritual , no importa el nombre o forma, debe ser un vehículo práctico para
volver a alinear el flujo mental de microcosmo con la proyección del pensamiento
Macrocósmico que es este universo. Llevar la mente con todos sus deseos, sentimientos e
ideas a la luz de transformación del “I- Witness” amplía los límites del microcosmos.
Contemplando el omnipresente Atman dentro de nuestro propio sentimiento de “yo-existo”,
el microcosmos pasa por evolución espiritual, mental y biológica. Las estructuras de la
mente cambia y vibra en frecuencias más altas, y el cuerpo que encarna pasa metamorfosis
sutiles en los sistemas nervioso y endocrino para acompañar y ser paralela con los
cambios mentales y espirituales. Participar en la evolución viva es el deber más grande
que un ser humano responsable y consciente tiene hacia la evolución colectiva de la
humanidad a algo verdaderamente digno y merecedor del potencial divino adentro.
El Corazon Libre
Cuando los vórtices del corazón espiritual son entendidos y liberados, su energía se retira
hacia el interior en idea pura. Uno siente que desde el centro del pecho se extiende un
elemento de un aire sutil y invisible que no está obligado por ningún tipo de gravedad en el
universo . A partir de este reino de las ideas pulsantes claros y vibrantes manifiesta todo el
universo físico. Este universo está dominado por el juego de las fuerzas centrípetas y
centrífugas en una lucha constante que sólo puede ser regulada por la mente
macrocósmica que los ha generado. En este Factor Aérea encontramos el nexo entre los
mundos abstractos y materiales. Aunque el Factor Aérea es una forma de energía
vinculado por el proceso Macrocosmico de involución creativa, la conciencia que penetra
no se divide en las particularidades de tiempo, espacio o persona. El Yo-Existo sigue
siendo pura e indivisa. Idea es más real que la materia. Para subir desde aquí es la
completa disolución del yo fenoménico en el espíritu, para mover de aquí abajo es la
materialización de este ser en el universo físico. Un yogi puede deleitarse en este éxtasis:
dejarse fluir con salida desde el corazón espiritual y el factor aerea para que su ser puede
tocar todas las partículas del universo. Todo se vuelve familiar y puro, incluso lo que es
impuro quiere cambiar y transformar. Pero incluso esto no puede ser sostenida por
nosotros para siempre, es el drama del Macrocosmos que continuará para siempre. Hay
una parte de ti que mira abajo sobre esto también. Para ir hacia el interior desde aquí es
entregar a Shiva tantos quantum, tantos paquetes de energía, que han sido atrapados por
gran gravedad de Shakti en una forma material. Toda la materia estelar que hemos
ingerido a través de la digestión, a través de la percepción, a través de ideas y la
interacción son finalmente trajo a la Mente Intuitiva y liberado de todas las formas a través
de su reconocimiento de que solo Shiva existe tanto dentro como fuera. Nosotros
transmutamos la creación en Divinidad cada vez que realmente recuerdo a casa. La mente
no es más que la entidad que regula el dentro y fuera, la centrípeta y centrífuga. Mente
macrocósmica o Shiva, sostiene y proyecta el deseo de todo el orden cosmológico . Mente
microcósmica es lo que contiene y proyecta este conjunto, o capricho de ideas e
impresiones en tiempo y espacio con una noción de tu persona.
un extracto de Anahata
